Las mascotas no siempre expresan el dolor de forma evidente. Muchas veces no lloran, no se quejan y siguen intentando hacer su rutina con normalidad. Por eso, los cambios pequeños en su comportamiento pueden ser la primera señal de que algo no está bien.

En perros y gatos, el dolor puede aparecer por golpes, heridas, problemas dentales, enfermedades articulares, infecciones, molestias digestivas o condiciones que avanzan lentamente con la edad. Detectarlo a tiempo permite actuar antes de que el problema se complique y mejorar su calidad de vida.

Señales de dolor en perros

Un perro con dolor puede mostrarse más quieto de lo normal, dormir más, evitar subir gradas, saltar o caminar largas distancias. También puede perder el apetito, jadear sin una razón clara, temblar, cojear o lamerse de forma insistente una zona específica del cuerpo.

Algunos perros cambian su carácter: se vuelven más irritables, buscan aislarse o reaccionan mal cuando los tocan. Otros pueden llorar, quejarse o evitar actividades que antes disfrutaban, como jugar, pasear o subirse al sofá.

Señales de dolor en gatos

En los gatos, el dolor puede ser todavía más silencioso. Muchas veces se esconden, dejan de saltar, se mueven menos o pasan más tiempo acostados. También pueden perder el apetito, dejar de acicalarse, tener el pelaje descuidado o cambiar la forma en que usan el arenero.

Un gato con dolor puede volverse más distante, agresivo o sensible al contacto. Si antes buscaba caricias y ahora las evita, si se esconde más de lo habitual o si deja de hacer cosas cotidianas, es importante prestar atención.

Cambios que no debes ignorar

Consulta con un veterinario si notas alguna de estas señales:

  • Cojera o dificultad para caminar.
  • Pérdida de apetito.
  • Cansancio excesivo.
  • Irritabilidad o aislamiento.
  • Llanto, temblores o jadeo.
  • Lamido constante en una zona.
  • Dificultad para saltar, subir gradas o levantarse.
  • Cambios en el uso del arenero.
  • Mal aliento, sangrado en encías o dificultad para comer.

El dolor no siempre se ve, pero sí puede afectar profundamente su bienestar. Observar su comportamiento diario es una de las mejores formas de detectar a tiempo cualquier molestia.

En Dogtor’s Cat Hospital podemos evaluar a tu mascota, identificar la causa del dolor y orientarte sobre el tratamiento más adecuado para su caso.

Agenda su consulta.

📍 Eloy Alfaro N51-50 y De los Álamos, Quito
📲 098 300 1539